Dejaron atrás la guarida del anciano gusano y volviendo
sobre sus pasos se dirigieron a la cámara que quedaba a la derecha de la
entrada. Mientras volvían a cruzar se percataron que una robusta valla de acero
les cortaba el paso a lo que parecía la sala principal, donde Lord Nefarius sin
duda tendría todo un surtido de experimentos y monstruosidades.
Al entrar en la estancia pudieron observar lo que parecía un
enorme enano de piedra lanzando un chorro verde a una especie de dispositivo.
Gjallarhorn observó la escena con su característica calma, y posó su entrenada
vista sobre cada centímetro de pared. Por fin murmuró entre dientes: -no estoy
seguro... pero creo que éste sistema controla la entrada. Si lo desactivamos,
podremos avanzar. –Y quién carajo quiere avanzar?- Espetó Riatha – Oh cierto,
si, la recompensa.- Aredhël avanzó hasta su amiga, y rascando un pegote de
sangre espesa de su ya no tan reluciente hombrera, dijo: - bueno, al menos ése
de ahí no tiene pinta de sangrar.-
- Ta’ta charla me ehtá dando sueño, va’mo ya, niña- Y
habiendo dicho eso, Târvos proporcionó escudos mágicos a Riatha y Duku, que se
lanzaron veloces hacia Omnitron.
Cuando la espada de Riatha rozó el enano, inmediatamente las
tres estatuas que había detrás cobraron vida, y la sala se tornó una amalgama
de fuego, magia arcana, electricidad y esa cosa verde corrosiva. Las babosas
comenzaron a brotar de los charcos de veneno. Babosas, ¡qué asco! Ésta vez su
objetivo no sangraba con cada golpe, pero aún así iba a ser un combate sucio.
Dos de los enanos quedaron aletargados, y un tercero empezó a concentrar su
ataque en una nova reluciente que no parecía muy segura. – ¡Yo me encargo! ¡ No
dejes que ese enano de piedra se de la vuelta!- y Duku salió disparado con
tanta fuerza hacia su oponente, que quedó mareado.
Los sistemas de defensa se turnaron para evitar una
sobrecarga. Ahí lo tenían, sobrecarga.
La batalla duró lo suficiente como para mellar la espada de
la elfa, pero con el sistema sobrecargado, las defensas de la guarida de Víctor
Nefarius se vieron reducidas a cero. Al menos las defensas “no vivas”.
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